Diagnóstico de la diabetes
En la mayoría de los casos de diabetes el paciente ha notado que bebe y orina más de lo normal.
Frecuentemente se habrá producido una pérdida de peso en los meses antes del diagnóstico.
O incluso habrán aparecido algunas de las complicaciones de la diabetes:
- Problemas de piel y mala cicatrización de heridas.
- Infecciones de orina.
- Daños en el sistema nervioso que puede llevar a que las manos y los pies pierdan sensibilidad.
- Enfermedades del ojo que pueden llevar a la pérdida de visión y ceguera.
- Enfermedades de corazón.
- Problemas de riñón que pueden llevar a un fallo irreversible.
- Problemas de boca con pérdida de piezas dentales.
El que aparezcan alguna/algunas de las complicaciones aquí mencionadas no significa que se padezca diabetes. Pero si que pueden ser signos que hagan sospechar a los profesionales sanitarios.
Los médicos, para confirmar o descartar este diagnóstico presuntivo, normalmente pedirán analíticas sanguíneas (normalmente midiendo la glucemia y la hemoglobina glicosilada) con o sin analíticas de orina.
Nota: la hemoglobina glicosilada además de una buena arma diagnóstica tiene una gran utilidad pronóstica. Se puede decir que valores altos significan que existe un alto riesgo de que se presenten complicaciones diabéticas. Ahora bien, con un buen control, estos valores podrán disminuir, disminuyendo así también las posibilidades de complicaciones a largo plazo.
